Vino

HABLEMOS DE CATAR

¿QUÉ ES CATAR?

Por medio de los sentidos, analizamos sensorialmente a un vino. Lo sometemos a nuestros órganos sensoriales, buscando captar sus cualidades y defectos, con el fin de expresarlo.

Aquí vamos a la parte mas difícil, traducir con palabras lo que captan nuestros sentidos. Difícil SI. Imposible, NO.

Es importante indagar sobre vocabulario técnico sencillo y a su vez comprensible, para poder traducir nuestras sensaciones con palabras.

CON TÉCNICA Y MUCHA PRÁCTICA, TODOS PODEMOS SER CATADORES.

HAY UNA GRAN DIFERENCIA ENTRE BEBER Y CATAR; LOS BUENOS VINOS, LOS GRANDES VINOS, NO SON DE ESAS BEBIDAS QUE SE TRAGAN SIMPLEMENTE. HAY QUE SABOREARLOS;

ÉMILE PEYNAUD. EL GUSTO DEL VINO

VINO > ESTÍMULO > ÓRGANO SENSORIAL > PERCEPCIÓN

Sometemos a un vino a nuestros órganos sensoriales, el mismo, genera un ESTIMULO, es decir, aquello que pueda excitar a un receptor. En este caso, vamos a recibir estímulos visuales, olfativos, gustativos y de tacto. Aquí entran en juego nuestra SENSACIÓN y PERCEPCIÓN. La SENSACIÓN es una reacción subjetiva, que proviene de la recepción del órgano sensorial estimulado. Por otra parte la PERCEPCIÓN juega con nuestra memoria y experiencia, que compara la información recibida con la archivada. Si conocemos lo que sentimos, se produce una interpretación. Es por esto que lo que sentimos es inconsciente y lo que percibimos es netamente consciente. Para dar lugar a lo que sentimos y percibimos, necesitamos un valor mínimos de estímulo sensorial, a lo que llamamos UMBRAL, de detección, es la cantidad mínima de estimulo para originar una sensación; de identificación, el valor a partir del cual empiezan a ser perceptibles los efectos de un estímulo; de saturación, máximo de estimulo, no se perciben diferencias de intensidad. Por último, FLAVOR, la combinación compleja de sensaciones olfativas, gustativas y trigeminales.

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