Vino

QUE ES EL VINO Y COMO ELEGIR EL ADECUADO

Elegir el vino que se adecue a los gustos de cada uno, suele ser un tanto tedioso cuando entre tanta variedad de vinos no sabemos por dónde empezar.


El vino es una bebida que se obtiene de la UVA, especie VITIS VINIFERA.


Se define como vino, al resultado de la fermentación del mosto de la uva. El mosto, es el jugo que se obtiene como resultado del estrujado de la uva, es decir, cuando las uvas son aplastadas, sacan jugo el cual se deja reposar en vasijas y a temperatura controlada para que inicie el proceso de fermentación que transformará el azúcar en alcohol.

Para aclararte un poco el panorama, vamos a hacer una clasificación de los diferentes vinos que podemos encontrar en el mercado.

Existen diversos criterios para clasificar al vino, algunos de ellos son:

TIPO DE VINO:

La clasificación de los tipos de vino es uno de los aspectos con mayores diferencias a la hora de conocer el mundo del vino.

Actualmente, se puede elegir entre una impresionante gama de vinos. Por lo que los consumidores se enfrentan a un problema de elección. El origen de estas dudas radica habitualmente en las diferentes fuentes de clasificación, según criterios legislativos, técnicos, etc.

Pero conocer las distintas clasificaciones puede abrirnos el panorama de lo que queremos consumir y facilitarnos la elección.

Vinos tranquilos: se les considera vinos tranquilos a aquellos que no contienen ya sea burbujas o alcohol añadido. Dentro de los vinos tranquilos se encuentran el vino tinto, vino blanco y el vino rosado.

  • BLANCO.- Es el obtenido a partir de uvas blancas. Aunque es poco frecuente, también puede ser obtenido a partir de uvas tintas de pulpa no coloreada a las que se les separa el hollejo (piel de la uva).
  • TINTO.- Es el obtenido a partir de uvas tintas a las que no se les ha separado los hollejos.
  • ROSADO.- Es el obtenido a partir de uvas tintas a las que se les ha separado parcialmente los hollejos. También puede provenir de mezcla de uvas blancas y tintas.

Vinos Espumosos: los vinos espumosos son aquellos que cuentan con burbujas derivadas de su proceso de producción y fermentación. Es el procedente de uva de variedades adecuadas que contiene, como consecuencia de su especial elaboración, gas carbónico y que al ser descorchada la botella y escanciado el vino forma espuma de sensible persistencia, seguido de un desprendimiento continuo de burbujas. El gas carbónico procede de una segunda fermentación de los azúcares agregados o naturales del vino, realizada en envase cerrado. Dentro de esta categoría se encuentran el Champagne (exclusivamente de la región de Champagne), Cava (Originario de España), Sparkling Wine (Originario de países de habla anglosajona), Espumante o Frizzante (normalmente provenientes de Italia) y los vinos espumosos (Originarios de países de habla hispana).

DULCES NATURALES: Son vinos que han sufrido una interrupción parcial de su fermentación, concentrando cierto tenor azucarino. La fermentación se puede interrumpir por medios físicos, para que las levaduras cesen su actividad y dejen de transformar los azúcares propios de la uva, en alcohol. Dentro de esta categoría hay maravillosos vinos dulces como el Moscatel, las Mistelas. También encontramos famosos vinos como los Oportos y los vinos de Madeira. De larga tradición, su calidad no desmerece en nada a la de los vinos del grupo de vinos tranquilos, llegando muchas a veces a superarlos, no solo en calidad sino también en el precio.

También se pueden clasificar por:

Edad:

  • Vinos Jóvenes: Son los que no han tenido ningún tipo de crianza en madera o esta crianza ha sido mínima. Son vinos que conservan mucho las características varietales de las uvas de las que proceden y de consumo ideal en los 12-24 meses después de la vendimia. Es frecuente encontrar a los tres tipos (blanco, rosado y tinto) como vinos jóvenes.
  • Vinos de Crianza: Han pasado un mínimo de crianza entre madera y botella. Son vinos que desarrollan, además de las características varietales de las que proceden, otras características organolépticas debidas a este periodo de envejecimiento. Su consumo ideal varía dependiendo de varios factores, pero por lo general es de mayor largo plazo que los vinos jóvenes (normalmente entre 3 y 10 años, aunque algunos aguantan hasta 20). Los vinos de crianza, en su mayoría, son tintos aunque también hay muchos blancos y es raro encontrar rosados.

Dentro de los vinos de crianza tenemos: CRIANZA, RESERVA, y GRAN RESERVA. Cada Consejo regulador de las diferentes denominaciones de origen (D.O.) establece unos periodos de tiempo determinados para cada categoría. Los periodos aproximados de la crianza se mueven en estos márgenes:

CRIANZA: Mínimo de seis meses en madera y hasta dos años en botella. Crianza será tanto el vino que tiene un año en madera y otro en botella como el que tiene 18 meses en madera y 6 en botella.

RESERVA: Mínimo de un año en madera y hasta tres años en botella.

GRAN RESERVA: Mínimo de dos años en madera y hasta cinco en botella.

Estas son algunas clasificaciones de los tipos de vinos que podemos encontrar en el mercado. Ahora depende de tus gustos y de lo que prefieras a la hora de elegir, que no tendría por qué ser tedioso.

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